Asumir la Vicepresidencia Norte del Consejo Directivo 2026-2027 de la Confederación Inmobiliaria Latinoamericana (CILA) es uno de esos momentos profesionales que invitan a detenerse y mirar el camino recorrido.
Durante los últimos años he tenido la oportunidad de trabajar en la conexión del mercado inmobiliario dominicano con otros países de la región desde mi responsabilidad como Directora del Departamento Internacional de la Asociación de Agentes y Empresas Inmobiliarias de República Dominicana (AEI). Hoy, esta nueva responsabilidad dentro de CILA me permite continuar ese trabajo desde una posición de mayor participación regional.
Para mí, este nombramiento tiene un significado que va más allá de un logro personal. Representar a República Dominicana dentro de CILA supone llevar conmigo la realidad, las oportunidades y el potencial de nuestro mercado a un espacio donde profesionales y asociaciones inmobiliarias de distintos países comparten experiencias y construyen nuevas relaciones.
República Dominicana gana mayor presencia en el escenario inmobiliario latinoamericano
Durante estos años he podido comprobar el valor que tiene conectar nuestro mercado con otros países. Cada encuentro internacional permite conocer nuevas perspectivas, entender cómo evolucionan otros mercados y descubrir oportunidades que pueden ser relevantes también para República Dominicana.
Nuestro país ha experimentado una evolución importante dentro del sector inmobiliario y mantiene un creciente interés entre compradores e inversionistas internacionales. En este contexto, tener una representación dominicana dentro de la estructura directiva de CILA contribuye a fortalecer la presencia del país en las conversaciones que conectan a los diferentes mercados inmobiliarios de Latinoamérica.
También representa una oportunidad para continuar estrechando vínculos con profesionales y organizaciones de la región. Las relaciones que se construyen en estos espacios muchas veces trascienden un congreso o una reunión y terminan convirtiéndose en conexiones profesionales que pueden generar nuevas oportunidades para nuestros mercados.
Asumo esta responsabilidad con la intención de seguir aportando a esa integración y de continuar mostrando todo lo que República Dominicana tiene para ofrecer dentro del escenario inmobiliario latinoamericano.
Río de Janeiro: una experiencia que trasciende el Congreso
En agosto viajé a Río de Janeiro para representar a la Asociación de Agentes y Empresas Inmobiliarias de República Dominicana ante CILA, en el marco de CIMI360 2026 y del XI Congreso Inmobiliario Latinoamericano.
El encuentro reunió a profesionales y líderes del sector inmobiliario de diferentes países. El XI Congreso de CILA se celebró por primera vez en Brasil y formó parte de una agenda internacional que convirtió a Río de Janeiro en uno de los grandes puntos de encuentro del real estate latinoamericano durante esos días.
Todavía estoy procesando todo lo que significaron esos días.
La conferencia fue una experiencia increíble. Hubo encuentros, conversaciones y momentos únicos que difícilmente pueden resumirse en una agenda de reuniones. Compartir nuevamente con colegas de distintos países, conocer otras perspectivas y conversar sobre el presente y el futuro de nuestra industria amplió todavía más mi mirada sobre el mercado.
Regresé de Río con nuevas ideas y con la sensación de que muchas de las conversaciones que comenzaron allí van a continuar mucho después del cierre del Congreso.
Ese es uno de los aspectos que más valoro del trabajo internacional: la posibilidad de crear relaciones que trascienden un evento y que, con el tiempo, pueden convertirse en nuevas oportunidades de colaboración entre mercados.
Mi camino dentro de CILA
Mi participación en CILA comenzó antes de este nombramiento. Durante 2025 y 2026 tuve la oportunidad de formar parte del Comité Ejecutivo de la organización y de involucrarme en diferentes espacios que fueron fortaleciendo mi vínculo con CILA.
Uno de ellos fue CILA Live, una experiencia especialmente significativa para mí. Tuve la oportunidad de participar en este espacio durante la presidencia de Paulina Cueva, quien confió en mi trabajo y me abrió esa puerta dentro de la organización.
CILA Live me permitió compartir conversaciones con representantes y referentes del sector inmobiliario latinoamericano, conocer diferentes perspectivas y participar de una manera mucho más cercana en la dinámica de la organización. Fue una experiencia que valoro especialmente porque marcó una etapa importante dentro de mi recorrido internacional.
Posteriormente, formar parte del Comité Ejecutivo de CILA durante 2025 y 2026 me permitió continuar profundizando esa participación y comprender todavía mejor la importancia de la integración entre los mercados inmobiliarios de nuestra región.
Mi experiencia al frente del Departamento Internacional de AEI también ha estado marcada por la creación de estos puentes entre República Dominicana y otros mercados.
El trabajo internacional dentro del real estate requiere conocer diferentes realidades, comprender las necesidades de compradores e inversionistas que cruzan fronteras y desarrollar relaciones profesionales que puedan mantenerse en el tiempo. Todo lo vivido durante estos años ha ampliado mi perspectiva y me ha permitido entender con mayor profundidad las oportunidades que surgen cuando nuestros mercados están conectados.
La Vicepresidencia Norte de CILA representa para mí la continuidad de ese camino y una oportunidad para seguir aportando desde una posición de participación regional.
¿Qué significa este nombramiento para el sector inmobiliario dominicano?
Creo que una representación más activa dentro de CILA puede generar oportunidades importantes para República Dominicana.
En primer lugar, permite que nuestro país tenga mayor visibilidad dentro de las conversaciones regionales relacionadas con el mercado inmobiliario. También facilita el intercambio de conocimiento entre profesionales y asociaciones y abre la posibilidad de generar nuevas relaciones comerciales entre empresas de diferentes países.
Para quienes buscan invertir en República Dominicana desde el extranjero, estas conexiones tienen un valor especial. El proceso de tomar una decisión inmobiliaria en otro país requiere confianza, conocimiento del mercado y acceso a profesionales capaces de comprender las particularidades de una operación internacional.
Desde mi experiencia, uno de los grandes valores de pertenecer a una organización como CILA está precisamente en poder conocer lo que ocurre en otros mercados y, a partir de ese conocimiento, aportar a la evolución del nuestro.
República Dominicana tiene mucho que mostrar. Nuestra posición geográfica, el crecimiento del turismo, el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios y el interés creciente de compradores internacionales hacen que el país tenga un lugar cada vez más relevante dentro del mapa regional.
Por eso considero importante que República Dominicana tenga presencia en estos espacios y que podamos seguir generando conversaciones que acerquen nuestro mercado a nuevos profesionales, empresas e inversionistas.
Un reconocimiento especial a quienes han acompañado este camino
Este nuevo paso en mi trayectoria profesional también me lleva a reconocer a las personas que han confiado en mi trabajo y que han sido parte de este proceso.
Quiero agradecer de manera muy especial a Paulina Cueva, quien durante su presidencia de CILA confió en mí y me brindó la oportunidad de participar en CILA Live. Ese espacio fue muy importante en mi recorrido dentro de la organización y abrió una etapa que posteriormente me llevó a formar parte del Comité Ejecutivo durante 2025 y 2026.
También quiero agradecer a Alberto Bogaert, presidente de la AEI durante el período 2024-2026, por su confianza y por el respaldo al trabajo internacional que hemos venido desarrollando desde la asociación.
Y a Ignacio Lacunza, nuevo presidente de CILA para el período 2026-2027, por su liderazgo y por la confianza depositada en mí para asumir esta nueva responsabilidad.
Cada una de estas etapas ha tenido personas y experiencias que han dejado una huella en mi trayectoria. Por eso recibo esta vicepresidencia con mucha gratitud y con el compromiso de seguir representando a República Dominicana con profesionalidad y responsabilidad.
La internacionalización del real estate dominicano
El mercado inmobiliario está viviendo una transformación en la manera en que compradores, inversionistas y profesionales se relacionan.
Hoy una operación puede comenzar en un país, involucrar a un comprador que vive en otro y terminar concretándose en un mercado completamente diferente. Esta realidad hace que la preparación internacional de los profesionales inmobiliarios tenga cada vez mayor importancia.
Para República Dominicana, esta evolución representa una oportunidad.
Nuestro país continúa despertando interés entre compradores internacionales que buscan una segunda residencia, inversionistas que analizan oportunidades en mercados turísticos y personas que desean diversificar su patrimonio en el Caribe.
En este escenario, fortalecer la presencia dominicana dentro de organizaciones regionales como CILA puede contribuir a generar conexiones de mayor calidad y a posicionar al país ante profesionales que, a su vez, tienen contacto directo con potenciales compradores e inversionistas.
Desde mi nueva posición quiero seguir contribuyendo a ese proceso, llevando la representación de República Dominicana con la misma responsabilidad con la que he asumido cada espacio internacional durante estos años.
Una nueva etapa para seguir conectando mercados
Volver de Río de Janeiro después de una experiencia como la vivida durante CIMI360 y el Congreso de CILA deja muchas conversaciones abiertas.
Algunas continuarán en forma de nuevos proyectos y alianzas; otras seguirán creciendo a través de relaciones profesionales que se construyen con el tiempo. Esa es una de las partes que más valoro del trabajo internacional: la posibilidad de conocer personas que viven realidades diferentes y encontrar puntos de conexión alrededor del sector inmobiliario.
Hoy asumo la Vicepresidencia Norte del Consejo Directivo de CILA 2026-2027 con la satisfacción de saber que este paso también representa a República Dominicana.
Lo hago con nuevas ideas, con mucha gratitud por las personas que han acompañado este camino y con la mirada puesta en seguir conectando nuestro mercado con Latinoamérica.
Para mí, representar a República Dominicana en estos espacios es una responsabilidad que valoro profundamente. Asumo esta nueva etapa con el compromiso de continuar fortaleciendo los vínculos que permiten que nuestro país esté cada vez más presente en el mapa inmobiliario latinoamericano.

